La pedagogía infantil, es una disciplina científica que tiene como objeto de interés a la educación de los menores de edad. El especialista en esta materia dispone de variados conocimientos investigativos, metodológicos y teóricos para estar en condiciones de ejercer la docencia en el sector de la educación primaria o incluso preescolar.

El pedagogo infantil debe tener los conocimientos y las capacidades necesarias para proceder a comprender el desarrollo del niño y el contexto en el que este tiene lugar, fomentar y propiciar el citado desarrollo, o asimilar a la perfección las conexiones que, de un modo u otro, afectan a lo que es el proceso de formación del educando
EL PERFIL DOCENTE
- Orientador en la formación de nuevos conocimientos con sentido de liderazgo y compromiso dentro y fuera del aula.
- Guía en el crecimiento y formación del desarrollo integral de los estudiantes.
- Preocupado permanentemente por la creación, fomento y práctica de los valores sociales, éticos y morales que lo lleven a ser modelo y ejemplo para la comunidad educativa.
- Dinámico, alentador, creativo, recursivo, innovador y amable para fomentar relaciones de cordialidad con la comunidad.
- Capaz de fortalecer y crear lasos de afecto y responsabilidad en el quehacer pedagógico.
- Capacitado y competitivo en el área profesional.
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| EL ROL DEL DOCENTE EN PREESCOLAR |
El docente debe poseer las competencias básicas para poder desempeñarse en el campo de la Educación inicial. Precisa tener un profundo conocimiento del desarrollo evolutivo del niño y la niña, de las formas como aprenden, de sus intereses y necesidades básicas, de sus derechos, de sus potencialidades y de su realidad sociocultural. Al docente le corresponderá entre otros roles el de planificar, evaluar y mediar el proceso de aprendizaje, así como diseñar y propiciar las situaciones en las que el niño y la niña se involucren de manera activa y constructiva.
En su rol como mediador el docente propiciará la adquisición de nuevos aprendizajes y potenciará el desarrollo, creará condiciones para que los niños descubran, exploren, manipulen; atenderá a sus requerimientos cuando sea necesario, además propiciará que el niño incorpore y relacione los nuevos aprendizajes con sus conocimientos previos.
En su rol como mediador el docente propiciará la adquisición de nuevos aprendizajes y potenciará el desarrollo, creará condiciones para que los niños descubran, exploren, manipulen; atenderá a sus requerimientos cuando sea necesario, además propiciará que el niño incorpore y relacione los nuevos aprendizajes con sus conocimientos previos.
EL PEDAGOGO DEBE
TENER CAPACIDAD PARA ENTENDER CÓMO ES EL DESARROLLO PSICOLÓGICO-COGNITIVO DEL
NIÑO AL QUE ENSEÑA.
De 0 a 12 meses
DESARROLLO DE HABILIDADES DE 0 A 7 AÑOS
Durante esta etapa, la sensación
de confianza y seguridad es fundamental para el desarrollo de las diferentes
habilidades.
Es necesario tener en cuenta, que
los niños, en las diferentes edades, tienen diferentes formas de expresar sus
habilidades, y es obligación de los pedagogos infantiles, ayudarlos a
fortalecerlas. Lo que se debe hacer, es dejar que los niños y niñas
experimenten las cosas, no forzarlos ni imponerles actividades que no desean,
ya que, estamos interrumpiendo su ciclo natural de adquisición de habilidades.
El niño debe elegir lo que desea
hacer, y se le debe permitir hacerlo a su modo, ya que, así él descubrirá la
manera, en la que se le facilita realizar las actividades.
Para lograr el desarrollo
completo de habilidades, el pedagogo debe ceñirse a las etapas de crecimiento
del niño.
De 0 a 12 meses
Se
debe trabajar las habilidades motrices, que ayuden a los pequeños a mejorar su
manejo de las opciones que les rodean, así, dar libertad en su crecimiento.
Como aún son muy jóvenes para realizar grandes actividades, el
pedagogo debe estar al máximo cuidado de los niños, ya que, son seres inquietos
y siempre van a estar indagando y tratando de descubrir cosas nuevas. El
pedagogo, mediante actividades, le enseñará al menor a desarrollar sus sentidos (oído, vista, tacto, gusto y olfato).
Estas actividades, serán beneficiarias para que después, el menor empiece su
desarrollo emocional, donde por medio de expresiones, mostrará si está
inconforme, si está feliz, cómodo, si siente placer o pena.
De 12 meses a
4 años de edad

De 4 a 7 años
de edad
De 12 meses a
4 años de edad
Capacidades y Habilidades de los Niños: Se producen avances
en la mayor parte de aspectos mentales del niño, como la expresión, la
autonomía general, la psicomotricidad, la imagen corporal, y especialmente en
el lenguaje, el cual, le permite ampliar sus relaciones con los demás niños y
adultos.
Es una etapa de cambios en su motricidad, que le darán la
oportunidad de utilizar todo su cuerpo y aprovechar las habilidades de
manipulación para manejar ciertos materiales, apilar bloques, abotonarse y
recortar, permitiendo así, desarrollar sus capacidades en su totalidad.
Participación del pedagogo en esta etapa: La función principal del pedagogo será, la de estimular este
desarrollo del niño en todas sus potencialidades, tanto las capacidades como la
moral autónoma y los hábitos.

Es fundamental empezar a trabajar habilidades artísticas,
mediante actividades lúdicas que ayuden al niño a relacionarse con sus
compañeros de clase. Algunas de las actividades que podemos implementar son,
ofrecer al niño lápices de cera, y estimularlo a que dibuje libremente e imite
modelos que se le den, primero sencillos (líneas verticales, horizontales,
círculos) y luego más complicados (cruz, arcos...). Al principio cuando el niño
dibuja se sale del contorno del papel, pero, Poco a poco aprende a respetarlo.
De 4 a 7 años
de edad
Poner
en marcha un plan lecto-escritor: Para que empiece a desarrollar sus habilidades
motoras y cognitivas.
En esta etapa, el niño empieza a enfrentar verdaderos desafíos,
debido a que, se va encontrar con niños que se destaquen mejor en unas cosas,
su estado emocional puede decaer, ocasionando la pérdida del interés en las
clases. Lo importante es apoyar al niño, motivarle para que todo lo que haga lo
vea como un cambio significativo, por eso elogiar todos sus esfuerzos, hará que
el niño se sienta mejor y recupere su confianza, darle cariño, preguntarle cómo
va con sus deberes y si se le dificulta realizar las actividades, encontrar un
modo divertido para hacerlas, pero siempre, dejando que él lo haga a su manera.
Socialmente, el niño se encuentra en la capacidad para compartir
con todos sus compañeros, pero en esa etapa, están atrapados en el egocentrismo
y sólo piensan en ellos mismos, en este momento el pedagogo debe intervenir y
enseñarle que el trabajo en equipo, es mejor que trabajar solo. Obviamente, no
se debe presionar, ya que, lo único que se estaría haciendo es obligar al niño,
a estar con alguien con quien no quiere estar o compartir.
